miércoles, 1 de octubre de 2014

Nuevas Tecnologías, Nuevas Capacidades, Nuevos Profesionales

Constantemente estamos abrumados por la cantidad de información relacionada al avance de la tecnología, los nuevos medios, el emprendimiento digital y las comunicaciones. Nos sorprendemos de cómo Silicon Valley se convierte en el eje de un nuevo orden económico basado en la innovación y la generación de nuevos modelos de negocio.

Pero pocas veces nos ponemos a pensar en que está basado este impresionante desarrollo, que lo sostiene y que lo ayuda a seguir avanzando. Sí, de hecho podemos pensar en el abundante capital, las ideas innovadoras, los genios del emprendimiento, etc., pero pocas veces pensamos que detrás de todo esto hay no cientos sino miles de profesionales construyendo este nuevo orden económico. Profesionales que en su gran mayoría son programadores, desarrolladores, diseñadores o analistas. Profesionales en tecnologías de la información, pero no de aquella vieja escuela de sistemas que pueblan los departamentos de TI de muchísimas empresas, sino de una nueva generación que está construyendo todos esos productos y servicios que cada vez más forman parte de la vida de millones de personas en el mundo.

Hace pocos días leí un artículo ("To Bridge the Skills Gap, Focus On Improving Computer Science’s Image" - Techcrunch) donde se mencionaba que, según el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, para el año 2020 iba haber una demanda de 1.4 millones de profesionales en tecnologías de la información, sin embargo entre los actuales profesionales y los que están estudiando en las universidades solo habrían 400,000 profesionales para cubrir esa demanda. Una brecha enorme que es todo un reto para el país del norte poder encarar.


Ahora, imaginémonos lo que va a pasar en países de Latinoamérica y en particular en el Perú. Esta demanda va ir creciendo de la misma manera y esa brecha va ser mucho mayor sino comenzamos a tomar conciencia de la revolución económica que se está comenzando a gestar, la revolución de la información. El mundo está pasando de la revolución industrial a la revolución de la información.

Pero ¿qué debemos hacer? ¿cómo encaramos este reto de cara al futuro? Este mismo artículo nos brinda algunas alternativas basados en la realidad de USA pero que, adaptadas a nuestra realidad, nos pueden ayudar a estar mejor preparados para enfrentar el reto que se nos viene por delante:

  1. Hacer el curso de ciencias de la computación parte de la currícula de primaria: enfocado en desarrollar análisis para la resolución de problemas, trabajo colaborativo, pensamiento crítico y en desarrollar habilidades que les ayuden a los niños a entender la lógica de los lenguajes de programación. Menos ofimática, más lógica y programación.
  2. Hacer la informática más atractiva y accesible:  los padres y profesores deben hacer que la computación se vuelva atractiva para los chicos. Hay que hacerlos "conectar" a través de la relación que tienen cosas comunes en sus vidas (YouTube, smartphones, videojuegos, Facebook, etc.) con la tecnología y la computación. Hacerlos sentir que la computación forma parte de mucho con lo que interactuan en su día a día.
  3. Mostrar casos de éxito: es decir hacer relevante los casos de personas que han estudiado carreras relacionadas a la informática y el éxito que han tenido en su vida profesional. Existen muchos casos de personalidades en otros países que pueden ayudar (Mark Zuckerberg programaba y ahora es CEO), pero también casos de profesionales locales e inclusive padres que pueden aportar y hacerlo más cercano.
  4. Colaborar con las empresas: es decir realizar el "match" entre las necesidades que tienen las empresas en la actualidad con lo que se enseña en las escuelas. Es bastante claro que existe una brecha grande entre lo que hoy demanda el mercado versus los conocimientos y las habilidades que se imparten en los colegios y las universidades.

Cada vez es más evidente este último punto aquí en el Perú. Se necesitan nuevas capacidades y hay pocas personas con esas capacidades. Y cuando las encuentras te das cuentas que el aprendizaje que tuvieron fue empírico, autodidacta, debido a que donde estudiaron o lo que estudiaron no cubría por lo que ahora se les estaba demandando. El mundo de hoy necesita programadores, pues démosle programadores.

Es un reto para los que estamos relacionados de alguna manera a la tecnología y al ámbito académico lograr plasmar currículas modernas que cubran las necesidades actuales de la economía moderna. Y no sólo ello, sino también en generar interés en niños y jóvenes en carreras y habilidades que muchas veces son vistas como poco atractivas o muy difíciles. Miremos el caso del curso introductorio de "Computer Science" en la Universidad de Harvard el cual ha alcanzado este año el récord de alumnos matriculados (12% del total de estudiantes de la universidad), lo que demuestra el creciente interés entre los jóvenes por comenzar a tomar parte de esta revolución. (Fuente: "One-Eighth Of Harvard Undergraduates Are Enrolled In The Same Computer Course, And It Says A Lot About The Future" - Business Insider)

Nuestros países, en gran medida, perdieron la ola de la revolución industrial. Como ya lo dije, ahora estamos ante una nueva revolución. No nos volvamos a quedar sin correr la ola, y para poderla correr y bien, es necesario tener personas, profesionales preparados para poderlo hacer con éxito.

Para finalizar les dejo este inspirador vídeo de Code.Org, un esfuerzo público y privado en Estados Unidos para ayudar a que los chicos aprendan a programar desde pequeños. La visión es clara, el futuro nos lleva en esta dirección y hacia allí debemos apuntar.

martes, 27 de mayo de 2014

La Evolución de la TV

Hace unos días veía a mis hijos mayores (12 y 9 años) y no dejaba de sorprenderme cómo consumían contenidos audiovisuales. Mi hija mayor veía una película en Netflix con sus amigas en el televisor, mientras que el menor estaba revisando videos con los goles de Cristiano Ronaldo en la PC a través de YouTube.

He tratado de seguir el patrón de consumo de entretenimiento que tienen y he llegado a la conclusión que la forma en la que los chicos de hoy consumen la TV ha cambiado radicalmente. Ven muy poca TV local y los canales de cable son cada vez menos necesarios. Netflix y YouTube están dominando la forma de consumir contenido audiovisual (el menor escucha música viendo videos en YouTube).

Todo esto y los constantes artículos publicados fuera sobre como está cambiando la TV, me llevan a la conclusión que estamos ante un cambio dramático en una industria que ha dominado el entretenimiento en el hogar en los últimos 50 años. Y no sólo la forma en que la gente consume los contenidos sino como estos son producidos y distribuídos a través de los diferentes canales con los que hoy en día contamos.

Ahora, me pueden decir que esto está pasando en mercados más desarrollados, donde Internet tiene una alta penetración, las tarifas de interconexión son menores y las personas están más integradas al entorno digital. Puede ser, pero la realidad es que el mercado peruano está cada vez más integrado al mundo y que los tiempos de adopción de tecnología y medios digitales se han reducido tremendamente por lo que lo que está pasando fuera hoy día no va a tardar mucho en pasar aquí. Soy un convencido que no hay marcha atrás, los nuevos medios van a tomar por asalto la comunicación, la publicidad y el marketing en nuestro país en los próximos 5 años. Por ello debemos prepararnos desde ahora.

Si no han visto este video de Kevin Spacey hablando a un grupo de "broadcasters" en Inglaterra, deben verlo ya mismo. Allí está resumido el cambio que se viene en la industria de la TV. Visto desde la perspectiva de la producción y distribución de contenidos y a partir de su experiencia con la serie House of Cards y Netflix. Menciona como la industria de la TV debe aprender la lección que la industria de la música no aprendió años atrás y que se resume en "darle a la gente lo que quiere, en el momento que quiera, a través del dispositivo que quiera y a un precio razonable".


La gente hoy desea tener el control, y no me refiero al remoto, sino a la forma como consume contenidos. El día domingo, como todo fanático de la serie Games of Thrones de HBO me senté a las 7:50 pm frente al televisor y dejé todo lo que estaba haciendo para ver un nuevo capítulo de la serie. Grande fue mi sorpresa cuando el canal comenzó a emitir el capítulo de la semana pasada! ¿Qué pasó? El canal comunicó que por el fin de semana largo en USA (Memorial Day) el estreno del nuevo capítulo se postergaba para el próximo domingo...Justamente eso es a lo que me refiero, los usuarios no tenemos el control, lo tiene el canal, los anunciantes o sus ejecutivos. Eso es lo que está comenzando a cambiar radicalmente con servicios como Netflix.

Poder ver una serie o una película cuando quiera, como quiera y donde quiera va ser el patrón del usuario del siglo XXI. Si quiero ver 24 horas seguidas una serie, pues lo podré hacer, ya no más esperar al estreno una vez por semana. Ese tipo de patrones, como dice Spacey, sólo le han servido a abogados, gerentes y anunciantes para hacer negocios como siempre los hicieron; quedando el usuario relegado al último lugar.

Una vez que los involucrados se den cuenta de lo que está pasando, cuando sus audiencias comienzen a caer y los anunciantes comiecen a escasear; quizás sea muy tarde para tomar acción. Netflix o un servicio similar los sacará del mercado y podrán terminar como Blockbuster. Sino miren lo que está ocurriendo con el tiempo que pasan las personas frente al TV en USA e Inglaterra, ha comenzado a caer.





Y cada vez viene mayor competencia para la TV tradicional. Facebook ya anunció sus avisos de video. Google ya los tiene hace un tiempo en YouTube. Los grandes medidores de audiencia como Nielsen, ya incorporaron el tema digital en sus herramientas, en el digital todo se mide, todo se sabe. La publicidad en TV tradicional siempre tuvo un manto de misterio alrededor de la medición y la efectividad de sus resultados. Ahora analizamos y revisamos todo. ¿Hacia dónde creen que irán los dólares de la publicidad en los próximos años? No se necesita ser un gurú para responder...Es hora de comenzar a darnos cuenta que estamos en el siglo XXI y no seguir pensando como si estuvieramos en el XX.

Finalmente, y no sé si a alguien más le ha pasado...Desde que tengo Netflix en casa se redujo al mínimo la compra de películas piratas. Otro efecto beneficioso de la nueva forma como se está distribuyendo el contenido.